Febrero 3

3 febrero de 1862

 A Juana Gratias:  
Ciudadela Barcelona, Santa Cruz

Carísima hija: Acabo de recibir tu última y te contesto sobre la enfermedad de M. Francisca. Entrégale el adjunto billete. En su enfermedad hay mucho de extravagante y, como te insinué otra vez, mucho de diabólico. No es falta de alimentos lo que produce su debilidad y lo que la mata; es más antes los medicamentos que toma. Las píldoras atacan la sangre y, no pudiendo evacuarse, le dan esos ataques. Vaya con cuidado en tomar medicinas. No le deis más de lo regular porque esa hambre es sobrepuesta y no es efecto propio de la necesidad. 

Es preciso se arme contra el espíritu malo que la veja y armaos todas porque, ¿sabéis qué es ese mal que se apega y que pasa de una a otra? El espíritu infernal, que cuando atormenta a la una deja las otras y cuando sale de una va a otra. Echadle con la oración, penitencia y ayuno y no temáis os mate ni muráis de esta enfermedad...

Hora en el mundo